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Margaret Lengerich

La guerra contra el arsénico

Personas de todo el mundo podrían dejar de beber agua contaminada con arsénico gracias a un novedoso sistema de filtración que creó la ingeniera chilena Margaret Lengerich. Solución que fue distinguida por la prestigiosa publicación internacional MIT Technology Review, y que la hizo merecedora de los premios Innovadores Menores de 35 Chile 2016 de la MIT Technology Review en español.

Millones de personas en el mundo beben agua contaminada con arsénico y no lo saben. El caso más crítico es Bangladesh. Según reportes de Human Rights Watch al año mueren 43 mil personas por dolencias relacionadas al consumo de agua contaminada con este agente tóxico.

Para vencer a esta sigilosa amenaza global, la ingeniera chilena Margaret Lengerich creó un sistema revolucionario que remueve el arsénico del agua de forma eficaz y a menor costo operacional.

Se trata de HM Solution, empresa que ofrece una solución que puede procesar 19 litros de agua por minuto, filtrando el arsénico hasta niveles indetectables “inferiores a dos partes por mil millones de partes de agua” (el estándar de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es 10 partes por billón de partes de agua).

La destacada profesional chilena estudió este sistema ideado por el profesor Joseph Calo, mientras cursaba un máster en Innovación y Emprendimiento en Brown University, Estados Unidos. “Trabajé con él y desarrollé un prototipo”, señaló la ingeniera industrial de la Universidad del Desarrollo de Concepción, que patentó sus resultados en Estados Unidos y creó allá su propia empresa.

Su proyecto fue distinguido por la publicación internacional MIT Technology Review, que incluyó también los trabajos de otros seis jóvenes científicos chilenos. Este reconocimiento, a nivel global, ha recaído antes en los hoy ya famosos Mark Zuckerberg, creador de Facebook, o Sergei Brin, de Google.

Pero antes de realizar esta propuesta innovadora, Margaret Lengerich se desempeñó como Ingeniero de Proyectos en la compañía QUAM y estuvo a cargo de los procesos de Gestión de Tecnologías en Gerdau AZA. Hoy vive en Alemania.

Dado el foco social de este emprendimiento, Margaret señaló que “a largo plazo el objetivo va más allá. Nuestra misión es proteger a las personas de los efectos dañinos de este agente tóxico, por lo cual queremos expandirnos internacionalmente para poder llevar este sistema a lugares donde hay más gente que lo necesita y también ayudar a personas que tienen agua de pozos en sus casas”.