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Solubag

"Pensando en el planeta del mañana, estamos eliminando las bolsas plásticas desde Chile, gracias a la tecnología creada por nuestra empresa que degrada el plástico en agua."

Combatiendo el plástico

En Chile se usan 3.400 millones de bolsas plásticas al año, lo que se traduce en 200 bolsas anuales por persona, de las cuales una gran parte termina en rellenos sanitarios o en el medio ambiente, provocando una contaminación de proporciones, según estimaciones de la Asociación de Industrias del Plástico.

Para combatir este problema, en 2015 el ingeniero comercial Roberto Astete Boettcher y el abogado Alejandro Castro Riquelme, fundaron la empresa Solubag con una inversión inicial de $3 millones. El producto estrella de la compañía chilena es la bolsa hidrosoluble, inédita en el mundo, formulada a partir de alcohol polivinílico (PVA por sus siglas en inglés), una solución que al entrar en contacto con el agua se disuelve sin contaminar al no contener aditivos tóxicos.

Tan innovadora es esta tecnología que ya no es la naturaleza la que en 400 años determina degradar este material, sino que son las personas las que deciden usar nuevamente la bolsa, o destruirla cuando lo deseen, contribuyendo de esta manera, al cuidado y sustentabilidad ambiental del planeta.

La empresa ya cuenta con patentes internacionales en trámite, certificaciones y test, tanto locales como extranjeras, incluyendo el test de contacto con alimentos FDA (Food and Drug Administration), lo que le permitirá expandirse más allá de las fronteras chilenas y los países en donde ya se encuentran establecidos, como China, Colombia, Ecuador, Panamá y República Checa.

“Pensando en el planeta del mañana, aspiramos a eliminar las bolsas plásticas desde este pequeño país de Sudamérica gracias a la tecnología creada por nuestra empresa que degrada el plástico desde una mirada sustentable”, dice Cristian Olivares, gerente comercial de Solubag.